Siéntate aquí, nieto. Antes de morir, voy a darte una lección de vida. Pensaba en la copa de vino que derramé en aquel hotel. Joven, me puse nervioso. Ahora ya no lo hago, al menos hasta que cumplí los 80 o 90. Desde Entonces no me da miedo la mujer, sino los efectos secundarios de lo que me pueda hacer. Estoy hablando del infarto. De Don Andrés, el octogenario, se cuenta que no pudieron cerrarle la tapa. Fue un escándalo. La enfermera le concedió un último deseo. Aquello sí que era una mujer. Unas piernas largas, cara angelical, y siempre dispuesta a cuidarte, decían algunos, que hasta se aseguraba de haber cumplido. Claro, aquel hombre quiso irse a lo grande. Me parece la mejor forma de morir. Para qué morir durmiendo, si te puedes ir cumpliendo, dijeron en el barrio.
Sabes, yo a tu edad era muy tonto, quizá fuera la época, quizá mi educación, pero hasta los 18 creía que las mujeres practicaban el sexo por amor. La primera vez que una me ofreció sus encantos, luego supe que no fue por mí, sino que estaba en el momento y lugar adecuado, descubrí que no era así. Era por otros motivos, y no son tan dispares a los nuestros, son exactamente los mismos. Descubrirás que algunas viven más el Carpe Diem. Otras lo disfrutan, y luego están las que lo tienen en casa y las que no lo han descubierto.
Nunca te preocupes demasiado por nada, todo pasa por algo, pero hay que luchar, lucha primero y duerme después. Dormirás más y mejor. No hay que luchar por un barrio o por un país, sea cual sea. La gente, salvo contadísimas excepciones reza al Dios de sus padres y lucha por el país que mejor calidad de vida le brinda. Por eso existen las guerras. Uno es nacionalista o antinacionalista por imbecilidad o por beneficio. Uno quiere el sistema político que más le conviene. Los años pasan muy deprisa, pero en la memoria se guardan únicamente los que has luchado. Lucha siempre, pero por tu futuro, por el futuro de los tuyos. Si crees que es el momento de decir algo dilo educadamente, y no tengas miedo a repetirte. Este mundo es de los pesados. Así conseguí invitar a cenar a tu abuela, se dio cuenta de que yo la quería de verdad. La verdad es que la quiero más que entonces, 50 años después aunque ella ya no esté aquí y a mí no me quede mucho.
Nunca, he dicho nunca, te tomes nada al pie de la letra, incluyendo estas palabras. Los que lo hacen son fanáticos de la nada o míseros buscando una excusa. Es ciertamente triste, pero la vida sólo tiene unas pautas, no un guión. Guión tienen las películas y tus videojuegos, pero no tu vida. Es algo maravilloso y triste que todo el mundo esté ahí para crearte una ambientación única, que tu cerebro ya se encargará de transformar como a él le parezca. Así que tírate pedos, ríete de chistes malos y disfruta cada lágrima que caiga de esa mejilla, porque son limitadas, y algún día ya no te saldrán más, o aprenderás a llorar en solitario, y esa sensación, aunque renueva, te hace más viejo, y te ablanda.
Tú eres muy joven y crees que nunca te harás viejo, o tardarás en hacerlo y tardarás, pero ya serás viejo el día que pienses que lo estás. Hacerse viejo no tiene nada bueno, ya lo dijo un cineasta. Ni te haces más sabio ni te haces más inteligente, simplemente te haces viejo , y te das cuenta de todo lo que no hiciste. Así que levanta del sofá y tira a tomar unas cañas con tus amigos, que mañana te quedará menos para ser como yo.
Eres envidiosamente bueno en esto de escribir, capullo!
jop, muy bueno tio
Sencillamente, increíble.
Te has superado a ti mismo.
Me encanta.